Autor: James Manzi (Universidad de Oxford) Publicación: Theory and Society, marzo 2026 DOI: 10.1007/s11186-026-09690-2
¿Qué hace el estudio?
Manzi analiza aproximadamente 600.000 resúmenes (abstracts) de artículos de ciencias sociales en inglés publicados entre 1960 y 2024, con el objetivo de medir sistemáticamente su orientación ideológica a lo largo del tiempo. Para ello, utiliza modelos de lenguaje (LLMs) —específicamente GPT-4o— que clasifican cada abstract según un espectro político fijo calibrado para Estados Unidos en 2025, donde 0 es extrema derecha y 10 es extrema izquierda.
La base de datos principal es OpenAlex, y los artículos provienen de 367 revistas distribuidas en once disciplinas: antropología, comunicaciones, criminología, economía, estudios étnicos, estudios de género, ciencia política, psicología, administración pública, salud pública y sociología.
Metodología: ¿cómo se midió?
El autor construyó una escala de 0 a 10 anclada en actores políticos, medios de comunicación y think tanks reconocibles de EE.UU. en 2025 (por ejemplo: el punto 3 corresponde a posiciones como las de Ron DeSantis o la Heritage Foundation; el 7, a Elizabeth Warren o el Center for American Progress). Luego, GPT-4o respondió cinco preguntas sobre cada abstract: relevancia política, posición general, alineación izquierda/derecha, posición en temas económicos y posición en temas socioculturales.
La confiabilidad del método fue validada de múltiples formas: el LLM clasificó correctamente resúmenes anónimos de think tanks conocidos (r = 0,97), y la estabilidad entre dos rondas de clasificación independientes fue casi perfecta (ICC = 0,98). Además, los resultados se mantuvieron consistentes al usar modelos alternativos (GPT-4o-mini, Mixtral, Llama), variaciones en las preguntas, distintos criterios de selección de artículos y bases de datos alternativas (SCOPUS, Web of Science).
Cinco hallazgos principales del estudio
1. Predominio izquierdista persistente y generalizado
Aproximadamente el 90% de los artículos políticamente relevantes fueron clasificados como de izquierda durante todo el período 1960–2024. El puntaje promedio de todas las disciplinas estuvo siempre por encima de 5 (el punto neutral), con un rango que va de 5,7 en economía hasta 7,6 en estudios de género.
2. Movimiento hacia la izquierda en todas las disciplinas desde 1990
Todas las disciplinas mostraron una tendencia estadísticamente significativa hacia la izquierda entre 1990 y 2024. El viraje se aceleró notablemente a partir de 2010, especialmente en estudios de género, antropología, estudios étnicos y psicología.
3. Diferencias entre disciplinas “policy-proximal” y “policy-distal”
Las disciplinas más ligadas a políticas públicas (economía, ciencia política, administración pública, criminología, salud pública) mostraron cierta moderación hacia la derecha entre los años 70 y 80, antes de retomar el giro izquierdista. Las disciplinas más alejadas de la política pública (antropología, estudios de género, estudios étnicos, sociología, comunicaciones, psicología) mostraron un movimiento izquierdista más continuo y sostenido desde 1960.
4. Mayor orientación izquierdista implica mayor homogeneidad ideológica
Las disciplinas más izquierdistas tienden también a ser las más homogéneas internamente. La correlación entre el promedio del puntaje político y su desviación estándar es fuertemente negativa (r = −0,84). Dicho de otro modo: cuanto más a la izquierda es una disciplina, menos espacio tiene para voces discrepantes.
5. El contenido sociocultural es más izquierdista que el económico, y la brecha crece
Desde los primeros años del período, los temas socioculturales (género, raza, cultura, identidad) fueron clasificados más a la izquierda que los económicos. En los años 60 la diferencia era de 10–15%; hacia los años 2020, creció a 25–30%. Los temas económicos siguieron un patrón en “U” —moderación y retorno— mientras que los socioculturales alcanzaron niveles sin precedentes históricos.
¿A qué se debe este patrón? La explicación sociológica
Manzi no concluye que el sesgo sea necesariamente un problema de distorsión deliberada. Plantea que los resultados son compatibles con al menos dos explicaciones: que la investigación social sistemática conduce genuinamente a conclusiones más alineadas con valores liberales, o que ciertos temas se han vuelto más salientes y son inherentemente más fáciles de enmarcar desde perspectivas progresistas.
La explicación estructural que el autor considera más respaldada por los datos es el modelo de autoselección ocupacional (Gross, 2013): a medida que la academia social adquirió reputación izquierdista, fue atrayendo selectivamente a académicos con esa orientación. El análisis de descomposición Mundlak indica que entre el 51% y el 57% del giro izquierdista se explica por la composición disciplinar —nuevos autores y subcampos que entran más a la izquierda— y solo el 16–20% por cambios en la orientación de autores a lo largo de sus carreras.
La brecha entre lo sociocultural y lo económico es interpretada a la luz del concepto de “neoliberalismo progresista” (Fraser, 2019): una coalición en la que académicos, sectores financieros y tecnológicos comparten valores socioculturales avanzados mientras se mantienen moderados en lo económico.
Algunas limitaciones del estudio
El estudio se limita a artículos en inglés y a revistas anglófonas, por lo que no puede generalizarse automáticamente a ciencias sociales en español u otros idiomas. Tampoco identifica las causas del patrón observado: no distingue si el giro se debe a cambios en temas de investigación, en los marcos de interpretación, en las prioridades editoriales o en la composición del cuerpo académico. Finalmente, la escala política utilizada es la de EE.UU. en 2025, lo que introduce un cierto anacronismo al evaluar textos de décadas anteriores con categorías contemporáneas.
Relevancia metodológica
Más allá de sus hallazgos sustantivos, el paper demuestra que los LLMs pueden realizar clasificación ideológica a gran escala con alta confiabilidad, abriendo una nueva línea de investigación cuantitativa en sociología del conocimiento que antes era inviable por los costos del codificado humano.
Manzi, J. (2026). The ideological orientation of academic social science research 1960–2024. Theory and Society, marzo 2026.